• Un doblete salvador del capitán Carlos Ramos neutraliza la renta castellonense en una tarde de infarto y prórroga.
  • El Ruta de la Plata registró un lleno histórico para empujar al bloque de Óscar Cano, que hace valer su posición en la liga regular.

Zamora se vistió de gala para presenciar una de esas citas que marcan época. El conjunto rojiblanco certificó su billete para la última ronda de la promoción a Segunda División tras superar una eliminatoria agónica frente al Villarreal B. El plantel dirigido por Óscar Cano, que partía con la pesada losa del dos a cero encajado en la ida, supo madurar un encuentro durísimo que se resolvió en el tiempo extra gracias al valor doble de su posición clasificatoria en la temporada regular.

El feudo zamorano presentó un aspecto imponente, con las gradas totalmente desbordadas por una afición volcada que llevó en volandas a los suyos hacia el objetivo desde el pitido inicial.

Zarpazo de Carlos Ramos y expulsión visitante

La puesta en escena del Zamora CF reflejó la necesidad de buscar la portería rival sin descuidar la zaga. El premio a la insistencia local llegó rebasado el ecuador del primer tiempo, cuando Carlos Ramos se inventó un magistral lanzamiento de falta directa que sorprendió al guardameta del filial, recortando distancias en el global de la eliminatoria.

Las opciones de remontada se multiplicaron justo antes del descanso. En el tiempo de prolongación de la primera mitad, el futbolista visitante Joselillo Gaitán vio la cartulina roja directa tras una aparatosa acción con el pie en alto sobre el centrocampista Markel Lozano, dejando al cuadro de David Albelda en inferioridad numérica para todo el segundo acto.

FOTO: Zamora CF

Éxtasis de penalti en el minuto 96

A pesar de jugar en superioridad, el segundo periodo se convirtió en un ejercicio de paciencia infinita para los de Óscar Cano. El Villarreal B tejió una maraña defensiva con una línea de cinco hombres que desbarataba una y otra vez las acometidas de Loren Burón, Carbonell y Erik.

Cuando los nervios ya atenazaban al Ruta de la Plata y el cronómetro agonizaba, llegó la jugada clave. Loren Burón provocó una pena máxima en una acción muy protestada por el banquillo visitante tras un lance con Budesca. Carlos Ramos asumió la responsabilidad histórica desde los once metros y, con una sangre fría envidiable, engañó al portero en el minuto 96 para desatar la locura colectiva y forzar la prórroga.

En los 30 minutos de tiempo extra, el cansancio hizo mella en ambos conjuntos. El Zamora CF supo replegarse y dormir el juego frente a un rival exhausto. Con el pitido final, el empate global (2-2) hizo justicia al tercer puesto liguero de los locales, eliminando al cuarto clasificado y sellando el pase a la final definitiva, donde ya espera el Sabadell en el último escalón hacia el fútbol profesional.

Por LaReseña

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