El técnico rojiblanco asegura que la plantilla está preparada para afrontar el partido decisivo en Sabadell y reivindica la ambición de una ciudad que sueña con regresar al fútbol profesional. Óscar Cano afronta las horas previas al encuentro más importante de la temporada convencido de que el Zamora CF está preparado para dar el último paso hacia el fútbol profesional. El entrenador rojiblanco reconoció que su mayor deseo es que el equipo logre el ascenso, pero aprovechó también para reivindicar la imagen de una ciudad que, a su juicio, está lejos de los tópicos que habitualmente se le atribuyen. El técnico destacó la ilusión que se respira en Zamora durante las últimas semanas y defendió que la ambición mostrada por la afición demuestra que la provincia está preparada para asumir retos importantes. Cano rechazó expresiones como «ciudad vaciada» u «olvidada» y puso en valor el carácter de sus habitantes, asegurando que espera contribuir a que la ciudad pueda disfrutar de fútbol profesional sin perder su identidad. «Ojalá mañana a las 11.30, a las 12 o a la hora que sea, todos y cada uno de los zamoranos os sintáis orgullosos de lo que ha hecho el equipo», afirmó. Sobre el estado anímico del vestuario, el entrenador explicó que predomina la ilusión por encima de cualquier otro sentimiento. Aunque reconoció que existe nerviosismo por la cercanía del encuentro, insistió en que la plantilla está preparada para competir lejos del Ruta de la Plata, recordando el elevado número de victorias logradas a domicilio desde su llegada al banquillo rojiblanco. Cano señaló además que el marcador de la ida obliga al Sabadell a asumir riesgos, aunque advirtió de la dificultad que entraña enfrentarse a un rival que terminó segundo en su grupo y que peleó el liderato hasta las últimas jornadas. El técnico también confirmó que toda la plantilla viajará a Cataluña, aunque varios futbolistas arrastran problemas físicos. En este sentido, destacó el compromiso de unos jugadores que, según explicó, están dispuestos a hacer cualquier esfuerzo para participar en un encuentro que puede marcar sus carreras deportivas. Cano aseguró que quienes no se encuentran al cien por cien intentarán aportar lo que puedan porque son conscientes de la importancia de la cita. En un plano más personal, el entrenador realizó un balance de la temporada y confesó que uno de los aspectos que más satisfacción le produce es comprobar que mantiene intacta la pasión por el fútbol a sus 53 años. Recordó especialmente el difícil momento vivido tras la derrota ante el Guadalajara, cuando llegó a plantearse si el vestuario seguía creyendo en él. Según relató, la reacción de varios jugadores, que le pidieron entre lágrimas que continuara, le devolvió la energía necesaria para seguir adelante. Cano concluyó agradeciendo el trato recibido por los medios de comunicación y expresó su deseo de poner el broche perfecto a la temporada con el ascenso a Segunda División. Navegación de entradas La Peña Siempre Amanece AV4 convoca a la afición para despedir al equipo antes de viajar a Sabadell Carlos Ramos apela al corazón ante la final definitiva: «Estamos a 90 minutos de que todo haya merecido la pena»