El conjunto rojiblanco afronta la temporada 2026/27 con un bloque muy diferente al del pasado curso, pero mantiene a Carlos Ramos, Diego Moreno y varios futbolistas con contrato como pilares de continuidad

El Zamora CF sigue dando forma a su plantilla para la temporada 2026/27 y, a estas alturas del verano, la fotografía del equipo poco tiene que ver con la del curso anterior. La dirección deportiva encabezada por David Vizcaíno ha apostado por una profunda renovación del vestuario, combinando juventud, experiencia en Primera Federación y futbolistas con margen de crecimiento.

La última novedad ha sido la incorporación de Pau Mascaró, delantero de 22 años que llega en propiedad procedente del Racing de Santander. El atacante destacó la pasada temporada en las filas del Rayo Cantabria, donde marcó 14 goles en 13 partidos, convirtiéndose en una de las revelaciones de la categoría. Su llegada refuerza una posición en la que el Zamora buscaba desde hace semanas un jugador con capacidad goleadora.

La llegada de Mascaró se produce además prácticamente al mismo tiempo que una nueva salida: Abde Damar jugará cedido esta temporada en el Al-Madina SC de Libia. El extremo marroquí llegó al Zamora en el pasado mercado de invierno y disputó 20 partidos como titular, con cuatro goles, pero ahora continuará su carrera lejos del Ruta de la Plata.

Una revolución respecto al equipo del pasado curso

El Zamora ha tenido que reconstruir buena parte de su plantilla después de una temporada en la que el equipo alcanzó la final del playoff de ascenso. Las salidas han sido numerosas e incluyen nombres importantes como Kike Márquez, Fermín Sobrón, Miki Codina, Markel Lozano, Pablo Clavería, Ismael Athuman, Álvaro Romero, Ale Marcelo, Josh Farrell, Erik Ruiz y Mario García, entre otros.

En el caso de Miki Codina, su marcha se produjo después de rechazar la propuesta de renovación del club, mientras que Josh Farrell puso fin a su etapa en Zamora para continuar su carrera en el Rayo Majadahonda. Erik Ruiz tampoco recibió oferta de continuidad.

La renovación ha obligado a construir prácticamente un nuevo equipo alrededor de los jugadores que permanecen.

Juventud y experiencia para la defensa

En la portería, Iker Piedra llegó procedente del CD Lugo para cubrir la vacante dejada por Fermín Sobrón. Posteriormente, el Zamora incorporó a Fran Árbol, guardameta sub-23 cedido por el Granada CF, completando una portería que combina experiencia en Primera Federación y proyección.

La defensa también ha sufrido una importante transformación. Unai Dufur, procedente del Barakaldo, y Iago Indias, llegado desde la UD Ibiza, aportan experiencia y contundencia en el centro de la zaga. Indias acumula más de 135 partidos en Primera Federación, mientras que Dufur llega después de una temporada con un importante protagonismo en el conjunto vizcaíno.

A ellos se suman Aleix Gorjón, Eudald Vergés y Eric Gómez, con perfiles diferentes pero una característica común: juventud y capacidad para competir por minutos. Vergés aporta, además, una amplia experiencia en la categoría, con 183 partidos disputados en Primera Federación. Eric Gómez, por su parte, procede del Real Madrid C y es sub-23.

El club mantiene también a Luismi Luengo y Diego Moreno, uno de los futbolistas que seguirá formando parte del nuevo proyecto después de renovar su vinculación con el conjunto rojiblanco.

Un centro del campo completamente renovado

La medular será probablemente una de las líneas que más cambiará respecto al pasado curso.

Carlos Ramos continúa siendo una de las grandes referencias del vestuario. El capitán renovó hasta junio de 2028 y representa uno de los principales vínculos entre el Zamora del pasado y el nuevo proyecto.

Junto a él, el club ha incorporado jugadores como Isaiah Navarro, Álex Hidalgo y Juanje, además de Aleix Gorjón, futbolistas que llegan con el objetivo de aportar energía, dinamismo y diferentes alternativas al centro del campo y a las posiciones más adelantadas.

La dirección deportiva ha buscado especialmente jugadores en una franja de edad que permita al equipo mantener capacidad física y margen de crecimiento. De hecho, el proyecto rojiblanco destaca por una media de edad contenida: la mayoría de las nuevas incorporaciones se sitúan entre los 23 y los 27 años.

Más alternativas en ataque

La parcela ofensiva también ha recibido numerosos refuerzos.

Fabián Urzain, extremo sub-23 procedente del Deportivo Fabril; Daniel Fernández, cedido por el Girona; e Izan Yurrieta, procedente de la UD Ibiza, aportan velocidad, desborde y versatilidad. Yurrieta puede actuar en diferentes posiciones del frente ofensivo, mientras que Urzain llega con margen de progresión después de haber debutado con el Deportivo en Copa del Rey.

A este grupo se incorpora ahora Pau Mascaró, que representa un perfil diferente: un delantero joven, pero con un registro goleador reciente que ha despertado el interés de varios clubes de Primera Federación. Sus 14 tantos en apenas 13 encuentros con el Rayo Cantabria explican la expectación generada alrededor de su llegada.

El Zamora mantiene también en su estructura ofensiva a jugadores como Mario Losada, Javier Carbonell y Jaime Sancho, además de Loren Burón, cuyo futuro ha generado dudas durante el verano.

Un equipo con una identidad diferente

La profunda remodelación no responde únicamente a la necesidad de cubrir las bajas. El proyecto diseñado por el club busca construir un equipo más joven, físico y dinámico, con jugadores capaces de crecer y competir en una categoría cada vez más exigente.

El propio director deportivo explicó durante el inicio de la pretemporada que la intención era construir una plantilla de alrededor de 22 jugadores, combinando futbolistas sénior y sub-23, y dejando además espacio para que jugadores del filial puedan entrar en la dinámica del primer equipo.

Ahora, con la llegada de Pau Mascaró y después de la cesión de Abde Damar, el Zamora se encuentra mucho más cerca de esa configuración definitiva, aunque el mercado todavía puede deparar algún movimiento antes del cierre.

Óscar Cano, continuidad en un proyecto renovado

La gran diferencia respecto a una reconstrucción completa es que el Zamora mantiene al frente del banquillo a Óscar Cano. El técnico granadino renovó para la temporada 2026/27 y estará acompañado por un cuerpo técnico que también mantiene la continuidad de Ramón Verdú, Javier Melchor y David Pérez.

Cano tendrá, por tanto, que moldear un equipo con muchos jugadores nuevos, pero con una idea clara: dar un paso más después de haberse quedado a las puertas del ascenso la pasada temporada.

El objetivo marcado por el club es ambicioso: el ascenso directo a Segunda División. Y para conseguirlo, el Zamora apuesta por una fórmula diferente a la del pasado curso: menos nombres consolidados y más juventud, velocidad, capacidad física y futbolistas con hambre de crecer.

La incorporación de Pau Mascaró, unida a la salida de Abde Damar, es por ahora el último capítulo de un verano especialmente intenso en el Ruta de la Plata. El nuevo Zamora ya está prácticamente definido. Ahora queda lo más difícil: convertir una plantilla profundamente renovada en un equipo capaz de luchar desde el primer día por el objetivo del ascenso.

Por LaReseña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *