El Zamora CF se prepara para una cita con la historia en el Ruta de la Plata. Tras el amargo 2-0 encajado en el choque de ida frente al Villarreal B, el técnico rojiblanco, Óscar Cano, ha comparecido ante los medios con un discurso de un calado emocional y deportivo tremendo, dejando claro que confía ciegamente en dar la vuelta a la eliminatoria.

«Vamos a pasar a la eliminatoria, porque no sería justo por mi parte estar aquí sentado si no lo sintiera y no lo pensara así», arrancó el granadino con una contundencia implacable. «Sabemos que es difícil y que ellos solo han perdido un partido de los últimos 24, pero ¿qué pintamos aquí si no creemos y peleamos a muerte? Yo creo. Mi equipo tiene capacidades y argumentos de sobra para voltear esto».

La plantilla, con una «desesperación» positiva por jugar

El entrenador desveló cómo está viviendo la caseta los días previos al partido de vuelta, percibiendo una sensación muy particular en las sesiones de entrenamiento: los jugadores están tan focalizados y doloridos por el resultado de la ida que su único deseo es saltar ya al césped.

«Lejos de entrenar mal, noto en ellos que no quieren entrenar; lo que quieren es que llegue el partido ya. Les hubiese encantado jugar el lunes», bromeó el míster. «Toda la movilización que hay en las calles y en las redes sociales les llega, capten esas señales y eso dobla las ganas de jugar. Hay que calmarlos para que no salgan sobreexcitados».

Cano restó importancia al debate sobre el desgaste físico a estas alturas de la competición, asegurando que la cabeza domina las piernas en citas de este calibre: «Si el partido va bien, nadie va a sufrir de los gemelos ni se va a ahorrar una carrera. El factor mental juega un papel determinante».

La estrategia: Paciencia y un plan cambiante

Preguntado por la necesidad de buscar un gol tempranero para encender la grada, el técnico desarmó por completo el mito del arreón inicial:

  • Fútbol moderno: «Eso de que hay que marcar en los primeros diez minutos es un dicho del fútbol antiguo. El fútbol actual demuestra que en cinco minutos cualquier equipo te hace daño. Lo que tenemos que tener es tranquilidad; el partido dura noventa minutos o más».
  • Evitar encajar: Cano incidió en que mantener la portería a cero es vital para no complicar el escenario, buscando plantear un encuentro «incómodo» a un filial del Villarreal B dotado de una calidad inmensa.
  • Guardarse cartas en el banquillo: El preparador rojiblanco avanzó que modificará el planteamiento respecto a la ida, pero de forma estratégica: «Hay que hacer cosas distintas de entrada, pero también ir haciéndolas durante el partido. Si pones todas tus herramientas desde el minuto uno, te quedas sin recursos para los diferentes escenarios».

Un filial de otra dimensión y el estado de la enfermería

Óscar Cano analizó con tremendo respeto al cuadro castellonense, definiéndolo como un filial atípico por su solidez defensiva y contundencia en los duelos: «Nos sorprendió que cuesta muchísimo hacerles gol. Tienen centrales contundentes y laterales que me fascinaron». Además, comparó el nivel del fútbol base en España recordando que las promesas de los grandes filiales ya están preparadas para la élite.

En el apartado de nombres propios, el técnico confirmó el regreso de Sergi tras cumplir sanción, así como la presencia de Miki (Kodima), ensalzando su tremendo valor emocional para el grupo: «Miki podría estar muriéndose y diría que quiere jugar. Nos da un valor añadido tremendo por lo que transmite». La cruz sigue siendo la baja médica prolongada de Farrer, una situación que Cano calificó como «una putada por la incertidumbre que rodea al chico con una lesión muy jodida».

La lección de los aficionados: «Impregnarse de este sentimiento»

La parte más emotiva de la rueda de prensa llegó cuando Cano recordó el regreso desde Castellón tras el partido de ida y el impacto que le causó ver a los cientos de aficionados desplazados animar al equipo a pesar de la derrota.

«Ellos van por pasión, gastándose el dinero de su sueldo que seguramente a muchos no les sobra, haciendo siete horas de coche y volviendo de madrugada para trabajar al día siguiente sin cobrar un céntimo. Lo mínimo que podemos hacer es mirarles y decir: ‘Joder, qué valor tenéis’. Si yo no sufriera o durmiera a pierna suelta esta semana, no sería una buena persona».

El técnico concluyó haciendo un llamamiento a canalizar toda esa energía en el Ruta de la Plata para crear una atmósfera inigualable: «El domingo esto va a volar a favor nuestro. Tenemos que formar un bucle para retroalimentarnos: la gente y nosotros, nosotros y la gente. Así se remontará esta eliminatoria».

Por LaReseña

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