El delantero madrileño, uno de los referentes que continúan en la plantilla del Zamora CF, repasa el aprendizaje tras el tramo final del curso pasado, analiza la llegada de pólvora al ataque y reafirma su compromiso con el proyecto rojiblanco Mario Losada afronta su nueva etapa en el Zamora CF con la máxima madurez y la ambición intacta. Tras un verano de desconexión familiar y con la mente puesta exclusivamente en el Ruta de la Plata, el atacante analiza la actualidad del vestuario a pocos días del estreno liguero El aprendizaje de Sabadell y una herida difícil de olvidar: Losada no esconde lo duro que resultó quedarse a las puertas del ascenso después de una eliminatoria que tuvo al Zamora a centímetros de Segunda División. Confiesa que trató de aislarse por completo durante las semanas posteriores e incluso evitó volver a ver las imágenes: “Creo que no había visto el gol de ellos repetido hasta hace tres días”. Especialmente complicado fue el regreso a casa: “Fue el viaje más duro que he hecho en mi vida en autobús”. Sin embargo, con el paso del tiempo ha conseguido transformar aquel golpe en aprendizaje. Antes del playoff decía que prefería no disputar una final antes que perderla, pero ahora lo tiene claro: “No cambiaría por nada del mundo lo que vivimos ese mes”. Para el delantero, aquella recta final dejó además una referencia muy valiosa para esta temporada: “Marca un poco la línea que hay que seguir y lo que tiene que hacer un equipo para conseguir estar a centímetros o a minutos de ascender”. La clave será conservar todo aquello que llevó al Zamora hasta allí y repetir “las cosas que hay que repetir”. Continuidad en Zamora pese a los rumores y una segunda etapa que ha cerrado heridas: Durante el verano su nombre apareció relacionado con destinos tan diferentes como Portugal, Malasia o Indonesia, pero Losada asegura que nunca tuvo realmente la cabeza fuera del Zamora. “Salían cosas, unas más ciertas y otras menos ciertas, pero yo estoy contento aquí”. Su situación personal también tuvo peso: su pareja es de Salamanca, tienen cerca a la familia y reconoce que vincula inevitablemente su bienestar con la ciudad y con el club. “El medio año que he estado aquí ha sido insuperable en todos los sentidos. Estamos encantados. En ningún momento ha habido otra cosa en mente”. Su regreso a Zamora también le ha permitido reconciliarse con una primera etapa mucho más complicada. Considera que aquella espina está ya prácticamente fuera después de unos meses que salieron “seguramente mejor de lo soñado”. Ahora afronta el nuevo curso con la misma promesa con la que regresó: dar su máximo en cada minuto, independientemente de que individualmente las cosas salgan mejor o peor que la pasada campaña. La transformación de Mario Losada en un ‘9’ y una petición muy clara: balones cerca del área: El propio futbolista asume que ya no es aquel delantero de su primera etapa rojiblanca que aparecía constantemente lejos del área. Su evolución le ha convertido en un atacante mucho más centrado en vivir cerca del gol y explotar sus movimientos dentro de los últimos metros. Y hasta bromea con David Vizcaíno sobre lo que necesita: “Le digo cada vez que le veo que firme a gente que me dé balones”. Losada tiene claro cuál es su principal virtud y no pretende convertirse en un futbolista que no es: “Yo no me voy a ir de cuatro tíos para meter el gol, entonces necesito que el equipo genere en torno al área”. Las sensaciones que le transmite la nueva plantilla son positivas porque aprecia “mucho talento” y numerosos jugadores jóvenes con hambre. Después de firmar siete goles durante la segunda vuelta del pasado curso, no quiere fijarse una cifra para esta temporada —aunque admite entre risas que “firmaría” llegar a 14—. Su confianza está en que, si el Zamora produce ocasiones, aparecerá: “Si el equipo genera cositas en el área, creo que yo siempre voy a encontrar mi hueco, creo que voy a hacer goles”. Más pólvora arriba y una competencia que Losada considera imprescindible para aspirar a algo grande: La presencia de Pau Mascaró, Javi Carbonell, Izan Yurrieta y el propio Losada abre una importante pelea por los puestos ofensivos. Lejos de verla como un problema, el delantero considera que esa competencia será necesaria durante una temporada larga. “Que haya competencia dentro del equipo saca la mejor versión de uno. Sin eso, inevitablemente, vas a caer en relajaciones”. Losada recuerda que habrá momentos en los que unos futbolistas estén mejor que otros y reivindica también la importancia de quienes comiencen los encuentros desde el banquillo: “Hay gente que desde el banquillo puede revolucionar un partido y es más importante incluso muchas veces que los primeros minutos”. Su conclusión es clara: “Si quieres hacer cosas grandes necesitas una plantilla larga”. Después será Óscar Cano quien decida, porque todos tendrán que “pelear en el campo” para conseguir el mayor número posible de minutos. Un Zamora joven, vertical y con presión alta, pero todavía con margen para crecer: Losada reconoce en la plantilla unas características bastante definidas después de la pretemporada. “Creo que es un equipo que tiene piernas, que presiona alto y que va a meter mucho ritmo a los partidos”. También destaca la juventud del grupo como una virtud que aporta hambre y energía, aunque admite que esa misma juventud obligará al equipo a evolucionar en determinados aspectos a medida que avance la competición. Para el delantero, los perfiles confeccionados durante el verano acabarán marcando la propuesta de juego y considera que existen “mimbres” suficientes para construir un equipo atractivo y competitivo. “Hay gente con mucho talento y, si todos remamos en la misma dirección, se pueden sacar cosas bonitas”. La mentalidad ganadora como condición indispensable para volver a pelear por el ascenso: Más allá de sistemas, presión alta, juventud o capacidad ofensiva, Losada coloca el foco en un aspecto que considera decisivo: desarrollar cuanto antes una mentalidad ganadora. Después de experimentar desde dentro lo que supone llegar hasta una final por el ascenso, entiende que competir en la zona alta exige algo más que tener buenos futbolistas. “Quiero ver un equipo que sea ganador o que cuanto antes se contagie de ser ganador”. Para Losada, los equipos que terminan luchando por objetivos importantes adquieren una mentalidad especial con el paso de las jornadas: “Para estar ahí arriba tienes que vibrar diferente”. Y resume la característica que quiere encontrar en el nuevo Zamora con dos conceptos: “Esa adicción a ganar o esa pasión por ganar es lo que hace, para mí, un equipo campeón”. Navegación de entradas CUENTA ATRÁS EN EL RUTA DE LA PLATA | El Zamora CF inicia la semana de su estreno liguero en Primera RFEF Óscar Cano: «Hay un nexo con la afición extraordinario y vamos a tratar de darle continuidad; eso también es ganar»