El técnico granadino valoró muy positivamente la madurez y personalidad mostradas por el equipo rojiblanco ante un rival de entidad, analizó los ajustes tácticos realizados durante el encuentro y defendió la importancia de sumar en un escenario tan exigente.

El Zamora CF firmó una de sus actuaciones más sólidas y completas del curso en su visita al CD Mirandés, arrancando un valioso empate de Anduva en un auténtico duelo de altura. Tras la conclusión del encuentro, el entrenador rojiblanco, Óscar Cano, analizó pormenorizadamente las claves del choque ante los medios, destacando el empaque competitivo y la personalidad de un bloque que supo sobreponerse a las dificultades del escenario.

Un contexto de máxima exigencia y madurez táctica

Cano reconoció que, a pesar de no haberse logrado la victoria, la lectura general del rendimiento colectivo sitúa este encuentro como el más brillante de la temporada hasta la fecha. El técnico contextualizó el rendimiento destacando las dificultades de preparación sufridas durante las semanas previas debido a problemas físicos en piezas clave como Luismi Luengo y Unai Dufour.

Pese a encajar un tanto tempranero fruto de la incesante presión y el potencial de los delanteros locales en el área, el equipo mantuvo la compostura. «En la segunda parte hemos hablado de controlar sobre todo eso; el equipo ha tenido muchísima personalidad, lejos de precipitarse o de entrar en un ida y vuelta, ha manejado la pelota y ha llevado al Mirandés a su campo», valoró el preparador.

Recursos en la plantilla y variantes tácticas

El técnico también se detuvo a explicar decisiones tácticas concretas durante el desarrollo del juego, como la sustitución de Diego Moreno en la segunda mitad. Cano alabó el trabajo defensivo y el despliegue del lateral, aclarando que su cambio obedeció exclusivamente a una necesidad ofensiva para buscar mayor desborde y asociación en campo contrario a través de perfiles como el de Mauro Costa, aprovechando la versatilidad que permite la profundidad de la plantilla.

Asimismo, el entrenador destacó la progresión individual de futbolistas como Juanje y Aleix Hidalgo, señalando que la recuperación paulatina de efectivos incrementa la competitividad interna y dota al equipo de recursos indispensables para sostener el pulso en una categoría tan compleja.

Satisfechos pero con ambición intacta

Para finalizar, Óscar Cano catalogó al Mirandés como un auténtico «superequipo» debido a la inversión, el nivel de su plantilla y su condición de recién descendido, reforzando el mérito de puntuar en su feudo. No obstante, el técnico reiteró que la ambición del vestuario sigue intacta: «Estoy muy contento por cómo ha competido el equipo en un partido de playoff ante un rival diseñado para ser campeón; a seguir trabajando y recuperando gente para que cada semana la alineación sea difícil, porque tenemos mimbres para competir con cualquiera», concluyó.

Por LaReseña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *