El entrenador del Zamora CF celebró con alivio la victoria (1-2) frente al Arenas Club en Fadura, destacando el «vértigo» de los primeros quince minutos, la capacidad de sufrimiento posterior y analizando decisiones tácticas como la posición de José Albert en la derecha o la gestión del compromiso colectivo

Óscar Cano pasó por rueda de prensa tras lograr el primer triunfo del curso, combinando la satisfacción por los tres puntos con su habitual sinceridad analítica:

  • Liberación tras un inicio con excesiva presión: «Esta victoria hacía falta para quitar esos nervios. Sembramos demasiadas expectativas en pretemporada sin entender que la pretemporada es una gran mentira; los jugadores saben que no te estás jugando los puntos. Nos dieron dos golpes de realidad en las primeras jornadas y hemos sabido reconstruirnos. Este resultado nos ayuda a quitarnos las malas sensaciones y a asentarnos en la competición».
  • Inicio fulgurante y desajustes posteriores: «Los primeros 12 o 15 minutos fueron de un auténtico vértigo, de ser un ciclón con jugadores de mucha calidad por los que apostamos para ser protagonistas. Pudimos ponernos con algún gol más, pero su golazo volvió a nivelar las cosas. En los últimos 25 minutos de la primera parte el nivel defensivo de ninguno de los dos equipos fue el indispensable; cada llegada olía a gol. En el descanso ajustamos y en la segunda parte fuimos muy competitivos».
  • Apuesta táctica por José Albert a banda cambiada: «Hablo con los jugadores y atiendo a momentos de forma. Buscábamos un central más expeditivo como Aleix Gorjón junto a Luismi para un partido de envíos al área, teniendo por delante a jugadores muy creativos como Carlos, Hidalgo y Mauro. José Albert, en un puesto que no es el suyo, parecía mi tía Encarna en el primer tiempo y Paolo Maldini en el segundo. Esa fuerza y ese no dejar ponerse de frente al extremo que demostró tras el descanso es lo que tiene, y nos da una tercera opción real para el lateral derecho».
  • Exigencia de compromiso y ‘amor propio’ sin balón: «Necesitamos gente con amor propio cuando no tenemos la pelota. Los futbolistas jóvenes vienen a exhibirse y a veces ven al Zamora como un eslabón más en su cadena para dar el salto. Quiero que piensen en quedarse aquí doce años y en defender este club a muerte; si piensas en el proyecto colectivo, el reconocimiento individual llega solo. Veteranos como Carlos Ramos, Luismi o Losada son fundamentales para transmitir esa mentalidad».
  • Variedad de recursos en la plantilla: «Tenemos un equipo sensacional en cuanto a perfiles. Cuando hubo que cerrar el partido, la entrada de Juanje e Isaiah dio estabilidad defensiva, y con Sancho o Carbonell pudimos generar peligro a la contra. Incluso Pau Mascaró, siendo mediapunta, hizo 12 minutos extraordinarios defendiendo por fuera. Todo lo que necesita un entrenador lo tengo en este grupo».

Por LaReseña

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